El valor de la metodología

Que hoy tengamos más controlado el covid-19 a nivel mundial, con apertura de fronteras y mayores libertades parece un resultado esperable después de más de un año de trabajo. Pero lo cierto es que mantener a raya la letalidad del virus da cuenta de que a nivel mundial se aprendió a operar en este aspecto de una forma diferente, y que subyacen signos de una metodología adecuada.

Por cierto, llegar a tener un aumento 5 veces en cantidad de casos de coronavirus diariamente en el mundo, con 1,5 veces más de pérdidas de vidas humanas, es, aunque parezca duro decirlo, un avance vital, que requirió, sin duda, de un acelerante, que va más allá del uso de mascarillas, conocimiento médico y administración de vacunas.

No debemos normalizar que los decesos hayan disminuido. Por el contrario, debemos aprender de esta crisis, porque se logró dar un paso relevante para frenar la cantidad de muertes porcentuales en el mundo, a pesar de tener altos contagios, y llegar a la tendencia actual, que se ha mantenido estable en el último tiempo.

Debemos poner en valor el trabajo de los países, que recogieron el conocimiento de equipos internos, multidisciplinarios y transversales.

Cada país implementó intuitivamente una metodología que dio autonomía a ciertos estamentos, lo que permitió atacar este problema complejo en el corto tiempo. El costo fue durísimo, pero aprendimos a “operar” mejor.

Por ello, en adelante, es clave advertir de manera preventiva que se requiere planificación y ayuda con miradas diferentes para enfrentar los amenazantes desafíos. Y lo mismo deben aprender instituciones y empresas.

El observador, el conocimiento y las multidisciplinas aceleran los buenos resultados, y ahí está el valor de la metodología.

Francisco Ortúzar

Socio de Orca Business Consulting