Recomendaciones claves para adaptarse y capturar valor al 2022

Diversos escenarios complejos han debido enfrentar las empresas junto al mayor nivel de incertidumbre económica y social. Frente a ello, el gran desafío es adaptarse y, al mismo tiempo, generar valor. Una buena forma de avanzar, sino la más confiable, es incrementando la productividad, que permite generar los recursos necesarios para responder a las nuevas demandas generadas.

Juan Francisco Ortiz, ejecutivo de Orca Business Consulting, detalla los factores comunes y las adaptaciones que las empresas deben realizar con el fin de aumentar la productividad en esta nueva normalidad a la que nos veremos enfrentados durante el 2022.

 

1.Se puede lograr con la catalización de una entidad externa que revise los procesos de la empresa, incorporando una mirada fresca y sin los sesgos propios de la organización. Además, se pueden incorporar nuevas disciplinas a la toma de decisiones. La pandemia que estamos enfrentando actualmente nos ha forzado a incorporar miradas sanitarias a procesos que previamente no tenían incorporados profesionales de estas áreas. Muchas organizaciones se han dado cuenta que estas miradas frescas no solo ayudan a resolver problemas sanitarios, sino que pueden ayudar a optimizar procesos, agregando nuevas ópticas. Es momento de agregar valor a las operaciones diarias con otras disciplinas. Es importante recalcar que estos dos caminos funcionan mejor de forma complementaria.

 

2.Ser parte de la producción: Revisar la operatoria diaria en terreno, siempre que se pueda, es una poderosa herramienta que ha sido dejada de lado por muchas organizaciones. Ya sea una sala de procesos, una sala de ventas u otro lugar, dependiendo del sector productivo, permite ser parte de la generación de valor, y conduce a mejores prácticas, genera mejoras continuas y propicia el levantamiento de alertas tempranas.

 

3. Revisar estructuras de sueldos e incentivos: Dado que actualmente se han reducido los aforos y debe existir un distanciamiento entre las personas, los procesos deben ser revisados y modificados acorde a ello. Este nuevo escenario puede llevar a turnos con una menor cantidad de colaboradores, en relación a los proyectados en el diseño de procesos.  Quienes trabajan en cada turno deben ser más productivos para alcanzar las producciones esperadas. Esta meta se logra a través de sistemas de incentivos, donde muchas veces no se encuentran alineados con el objetivo primario de producción, por lo que es muy recomendable revisar periódicamente las remuneraciones e incentivos, con el fin de mantener a las personas conformes y alineadas con lo que se está buscando en ese minuto.

4. Mayor flexibilidad: En años anteriores, se generaban procesos rígidos con el fin de lograr una mayor producción. Actualmente en todos los sectores productivos se debe tener mayor flexibilidad, aun cuando sacrifique parte del máximo productivo. Dadas las nuevas condiciones, donde los sistemas de turnos sufren bajas obligadas, por aforo, por cuarentenas o contactos estrechos, que pueden mermar el potencial de asistentes a un turno, en el largo plazo, una operatoria más flexible permite una producción más estable y predecible en el tiempo, reduciendo la variación productiva que se puede generar por factores externos al proceso mismo.

Juan Francisco Ortiz

Ejecutivo de Orca Business Consulting